Dieta cetogénica: perder peso comiendo más grasa

¿Y si pudieras perder peso comiendo más grasa? ¿Te apetece? Y si además te dijera que recientes estudios científicos están demostrando (estudio, estudio, estudiofuente) que las dietas altas en grasas, moderadas en proteína y bajas en carbohidratos podrían tener beneficios en enfermedades como la obesidad, diabetes, cáncer, epilepsia, enfermedad de Alzheimer, Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica, esclerosis múltiple, autismo, migrañas, lesiones cerebrales traumáticas, síndrome de ovario poliquístico y muchas más.

Una de estas dietas es la llamada dieta cetogénica, en inglés ketogenic (muchas veces abreviada a keto). Su nombre se debe a que la dieta causa un fenómeno metabólico en el organismo llamado cetosis, es decir, la obtención de energía a través de la combustión de grasas. Al seguir una alimentación cetogénica, el cuerpo produce pequeñas moléculas de energía que se llaman cetonas o cuerpos cetónicos: se trata de una fuente de energía alternativa que el cuerpo utiliza cuando ha agotado o hay escasez de azúcar (glucosa) en la sangre. Como consecuencia, a tu cuerpo le resulta más fácil acceder a la grasa acumulada para quemarla. 

Eso sí, no se trata de una dieta para mantener eternamente, sino para objetivos puntuales terapéuticos, de pérdida de peso, en deporte de competición u otros casos particulares. Lo mejor es dejarse aconsejar por un especialista, ya que todos somos distintos y tenemos nuestras particularidades fisiológicas.

MENÚS

Todo esto suena muy bien pero ¿qué pinta tiene una dieta cetogénica? Vamos a ver unos ejemplos de menús cetogénicos:

  • Huevos revueltos con aguacate y salmón.
  • Yogur griego entero con frutos rojos y frutos secos.
  • Tortilla de champiñones y queso.
  • Pechuga de pollo rellena de queso con guacamole.
  • Ensalada caprese con pesto.

No está mal, ¿no? Y si lo que te preocupa es que no haya pan en ninguna de ellas, prueba mi receta de pan sin gluten, cereales ni lácteos.

ALIMENTOS

Como todo en general, es importante hacer bien las cosas. Toda manera de comer tiene que estar bien diseñada, equilibrada y con un alta densidad nutritiva. Las grasas saludables aportan más calorías que las proteínas y los carbohidratos, y tienen otros muchos beneficios, pero su densidad nutricional es baja. Por eso hay que elegir muy bien las proteínas y los hidratos de carbono que completan la dieta, de manera que no te falte ningún nutriente. Veamos cuáles son algunos de los principales alimentos que conforman una dieta cetogénica: 

  • Proteínas: huevos, pescado, carne y marisco.
  • Verduras: principalmente las de hoja verde (espinacas, brócoli, rúcula, repollo, berza, grelos, nabizas...) y también las hierbas y especias (ajo, jengibre, perejil, cúrcuma...). 
  • Frutas: frutos rojos, arándanos y aguacates son los reyes de la mesa.
  • Lácteos: enteros y fermentados son los mejores, y si eres sensible evítalos o prueba los de cabra y oveja, que suelen tolerarse mejor. El yogur griego, el kéfir, el queso curado...
  • Grasas: aceite de oliva y de coco virgen extra, mantequilla o ghee, aceitunas, frutos secos, coco, chocolate negro (80% o más), etc.

Por si todo esto fuera poco, se ha demostrado que esta dieta es especialmente interesante para deportistas, sobre todo para ejercicios de resistencia.

No tiene tan mala pinta, ¿no? Si quieres saber más sobre esta dieta, no dudes en ponerte en contacto conmigo o con cualquier persona que te pueda asesorar correctamente.


Antes de realizar cambios drásticos en tu alimentación, especialmente si tienes un estado de salud delicado, estás tomando alguna medicación, acabas de pasar una operación, estás embarazada o dando el pecho o cualquier otra situación delicada, consulta con tu médico o un especialista.