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Colesterol, dieta cetogénica y dietas bajas en carbohidratos

El cuerpo tiene dos fuentes principales de energía: glucosa y ácidos grasos. Pueden obtenerse directamente de la comida (la glucosa de los carbohidratos y los ácidos grasos de la grasa) o de las reservas de ambos combustibles mientras no comemos (=mientras ayunamos). La glucosa se almacena en forma de glucógeno en el hígado y en los músculos hasta un total de 375 g o 1.500 kcal; los ácidos grasos se guardan en forma de triglicéridos (TG) en el tejido adiposo (grasa corporal) distribuido por todo el cuerpo hasta un total de 8.000 g o 72.500 kcal. Todo esto en una persona delgada. Es decir, el depósito de grasa es 48 veces mayor.

Aunque ambas fuentes pueden usarse como combustible, la oxidación de ácidos grasos no es prioritaria; antes, el cuerpo va a quemar la glucosa para mantener la homeostasis (niveles demasiado elevados de glucosa en sangre son muy peligrosos, incluso mortales). Digamos que es mucho más fácil que “desborde” la glucosa puesto que el depósito es mucho más pequeño. Y el depósito es más pequeño porque nuestro propio cuerpo (el hígado) puede fabricarla incluso sin comer carbohidratos, a partir de TG (glicerol) y proteínas (ciertos aminoácidos). Eso sí: la glucosa (carbohidratos) que ingerimos y que el cuerpo no es capaz de consumir es transformada en ácidos grasos y almacenada en forma de TG en el tejido adiposo, o sea, en grasa.

Aunque las dietas cetogénica o baja en hidratos suelen bajar el LDL y aumentar el HDL, en algunos casos no es así. ¿Por qué?

Cuando estoy perdiendo peso (una de las razones por las que muchas personas llevan una dieta keto o baja en hidratos), parece lógico pensar que la grasa y el colesterol que voy eliminando en algún momento circulen por la sangre y aumenten así los niveles. Es algo transitorio y no debería ser un problema.

Sin embargo, hay cierto tipo de personas (en general delgadas) que no pierden necesariamente peso durante dietas keto o bajas en hidratos pero sí ven subir sus niveles de colesterol, especialmente el LDL, incluso hasta niveles de 200 mg/dl. Y es que cuando se reduce tanto la ingesta de carbohidratos, los depósitos de glucosa se vacían y el cuerpo empieza a utilizar la grasa como fuente de energía. Entonces parece lógico pensar que haya más grasa y colesterol circulando por mi sangre para llegar las células que necesitan energía (recuerda que la grasa y el colesterol no pueden viajar sueltos, sino en lipoproteínas como LDL, HDL, etc.). Esta teoría, respaldada por el gran bioquímico Dave Feldman, todavía no ha sido probada.

Otras teorías son que los altos niveles de acetil-CoA (también precursor del colesterol) necesarios para producir cetonas acaben transformándose en colesterol.

O que una alta ingesta de grasas saturadas  aumenta la absorción de colesterol, mientras que niveles bajos de insulina disminuyen la actividad de los receptores de colesterol LDL. Esta combinación podría aumentar la concentración de LDL en sangre.

PERO ¿es malo tener niveles altos de LDL? Esto ya lo respondí en los posts pasados: no necesariamente. Por un lado, depende del tamaño de las partículas. Y por otro, de tu estado de salud general. Recuerda que el colesterol es peligroso cuando se oxida, forma placas en la pared arterial, estas se rompen y acaban provocando enfermedades cardiovasculares. ¿Y qué genera oxidación? Inflamación, resistencia a la insulina, hiperinsulinemia, hiperglucemia, problemas de tiroides, disbiosis, tóxicos (alcohol, tabaco, drogas, medicamentos)…

¿Te ha subido el colesterol con la dieta cetogénica o baja en hidratos? ¿Quieres optimizar tu salud?

2 Comentarios

  1. Stella Maris

    Deseo tener una consulta ya que tengo mi colesterol a ldl en 188 y quiero saber cómo corregir mi alimentación cetogénica

    Responder

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