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Entendiendo las enfermedades autoinmunes

Las enfermedades autoinmunes son trastornos que suceden cuando el cuerpo se ataca a sí mismo de distintas formas y con diferentes consecuencias. En función del órgano, tejido o células que ataque y de los síntomas y daños que se produzcan cada enfermedad recibe un nombre:

  • celiaquía

  • Crohn

  • diabetes tipo I

  • artritis reumatoide

  • lupus

  • tiroiditis de Hashimoto (hipotiroidismo)

  • vitíligo

  • psoriasis

  • liquen plano, etc.

Pero pese a que parezcan enfermedades totalmente dispares, el mecanismo de origen es el mismo: un sistema inmunitario descontrolado que ataca a su propio cuerpo.

Cuando el organismo se ve atacado o se siente amenazado constantemente, aparece lo que se conoce como inflamación crónica de bajo grado. En uno de mis últimos post explico más en detalle qué es y cómo está detrás de la mayoría de las enfermedades que nos afectan hoy en día en las sociedades “avanzadas o desarrolladas”. Y no hablo solo de grandes monstruos como Alzheimer, Parkinson, cáncer o esclerosis múltiple, sino también de problemas “menores” como migrañas, eccemas, dolores menstruales, hinchazón abdominal y muchos más. Nos hemos acostumbrado a vivir con estas “molestias” y hemos convertido en habitual algo que no es normal. No, estar enfermo no es normal. Y tampoco es normal llevar Ibuprofeno en el bolso o tener siempre un Almax en el baño. A pesar de que es muy habitual, no es normal.

[...] en nuestro sistema digestivo se encuentra un 70-80% de nuestro sistema inmunitario.

Como comentaba en mi artículo, la alimentación va a ser uno de los pilares clave para prevenir y reducir la inflamación y, por tanto, para prevenir y mejorar las enfermedades autoinmunes. ¿Por qué? Porque lo que comemos tiene un impacto directo sobre nuestro sistema digestivo, y en nuestro sistema digestivo se encuentra un 70-80% de nuestro sistema inmunitario. Por tanto, un mal estado del sistema digestivo tiene en jaque y en constante trabajo a nuestras defensas. El exceso de trabajo es lo que puede hacer que nuestro sistema inmunitario acabe cometiendo el error de atacar a tus órganos o tejidos.

¿Cómo puede ser esto? Para entenderlo, hay un dato muy importante: si extendemos nuestro intestino delgado su superficie de absorción equivale al tamaño de una pista de tenis; es decir, la superficie que está en contacto con todo lo que entra por nuestra boca, circula y se alberga en nuestros intestinos (para posteriormente entrar en nuestro cuerpo) se acerca a los ¡250 m2! ¡¿Cuántas personas viven en 250 m2?! Semejante superficie convierte a nuestro intestino en la puerta de entrada más grande de nuestro cuerpo, y por eso, la naturaleza ha recubierto esta superficie por un sistema de defensa (conocido como tejido linfoide asociado al intestino o GALT) muy bien preparado para protegernos (estudio). Ahora ya entiendes por qué el 70-80% de nuestro sistema inmunitario esté en nuestro sistema digestivo (fuente).

Detalle del intestino delgado y sus cavidades y vellosidades, que aumentan la superficie de absorción.

Detalle del intestino delgado y sus cavidades y vellosidades, que aumentan la superficie de absorción.

Pero esto no acaba aquí. Nuestro intestino grueso o colon alberga la mayor parte de nuestra microbiota, ese conjunto de microorganismos que, además de ser fundamental en la digestión, desempeña un papel crucial en la modulación de nuestro sistema inmunitario (fuente). Es decir son estos microbios que conviven con nosotros quienes enseñan a nuestro cuerpo ante qué debe defenderse y cuándo debe “encender” o “apagar” sus defensas. Una vez más, nuestro sistema digestivo cobra una importancia vital para nuestra salud, y en especial para la (auto)inmunidad.

Por lo tanto, todo aquello que altere el equilibrio normal de nuestro intestino y nuestra microbiota intestinal tendrá un impacto mayor o menor sobre nuestro sistema inmunitario. Y por eso, una de las estrategias principales en caso de enfermedad autoinmune es intentar controlar esa inflamación de bajo grado y, de nuevo, la alimentación es una herramienta indispensable. Sin embargo, una estrategia basada únicamente en cambiar la alimentación no será suficiente: el movimiento, el descanso, el estrés y las emociones deben formar parte de nuestro plan de acción de prevención y mejora de la salud.

Te animo desde ya a que, poco a poco, empieces a cambiar tus hábitos en todas estas áreas. Y si buscar compañía para emprender este camino, te invito a que veas lo que ofrezco en el programa de coaching de salud integral. Porque no tienes que hacerlo todo sola.



TOP 3 para perder peso (sin dietas)

Perder peso es uno de los principales objetivos de salud hoy en día. Y no es de extrañar, pues nuestra sociedad es cada vez más obesa aquí, en España, pero también en países donde jamás había sido un problema, como China o Japón. Se trata de un tendencia relativamente reciente en estos países, inexistente en muchos países en desarrollo y dominante en países "desarrollados" como Estados Unidos e Inglaterra.

Sean solo unos kilos demás o un verdadero problema de obesidad, lo mejor es intentar solucionar el problema cuanto antes si queremos evitar enfermedades más graves y con las que, en muchas ocasiones, conviviremos el resto de nuestras vidas.

Por eso os traigo hoy las 3 claves para perder peso. Y no las digo yo, sino un respetado, experimentado y muy conocido nutricionista: Guillermo Navarrete. En una entrevista en el podcast Fitness Revolucionario de Marcos Váquez, nos da estas 3 claves para peder peso de manera natural y sin dietas. Sus palabras son sencillas y concisas y así voy a reproducirlas:

  1. Azúcar: eliminarla.
  2. Harinas: reducirlas.
  3. Horarios: ajustarlos bien. Buenos horarios de comida y de sueño, principalmente.
RECETA: HUEVO CON GUACAMOLE Y TOSTA DE BONIATO

RECETA: HUEVO CON GUACAMOLE Y TOSTA DE BONIATO

Otra de las claves que da y con la que estoy completamente de acuerdo, y de hecho es algo que recomiendo a mis clientes y en mis talleres de cocina y vida sanas, es que tu desayuno (sea a la hora que sea: nada más levantarte o a media mañana) esté repleto de grasas y proteínas saludables: huevos con bacon y aguacates es el ejemplo que da Guillermo Navarrete. Quien me conoce sabe que mis desayunos y los que recomiendo son así. Están ricos, son nutritivos y te dejan saciado para el resto de la mañana. Aquí tienes otra receta similar, aunque en un primer momento convendría evitar el boniato si quieres acelerar la pérdida de peso.

Y no me digas que no te entra por la mañana. Si no, ¿por qué te encanta comerlo en los brunch o en los buffets de los hoteles?

El deporte apenas ayuda a perder peso

Siempre hemos creído (o nos han hecho creer) que hacer deporte es clave para perder peso. Pero muchos estudios científicos (1, 2, 3, 4, 5, 6) demuestran que esto no es así, al menos no de manera significativa. De hecho, la actividad física puede no representar más que el 5% del consumo de calorías, según menciona el Dr. Jason Fung en este artículo.

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No me malinterpretes, el movimiento y la actividad física constantes son necesarios e importantísimos para una buena salud y son clave para prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2, demencia, etc. (8), pero nunca van a compensar una alimentación inadecuada. La solución en la inmensa mayoría de casos para perder peso es cambiar la manera en que comes.

Si te interesa conocer las 3 claves para peder peso de manera natural y sin dietas, lee mi post "TOP 3 para peder peso".


FUENTES

1. Church TS,  Martin CK,  Thompson AM,  Earnest CP,  Mikus CR,  Blair SN. Changes in weight, waist circumference and compensatory responses with different doses of exercise among sedentary, overweight postmenopausal women, PLoS One , 2009, vol. 4 p. e4515.

2. Rosenkilde M,  Auerbach P,  Reichkendler MH,  Ploug T,  Stallknecht BM,  Sjodin A. Body fat loss and compensatory mechanisms in response to different doses of aerobic exercise: a randomized controlled trial in overweight sedentary males, Am J Physiol Regul Integr Comp Physiol , 2012, vol. 303 (pg. R571-79)

3. Donnelly JE,  Hill JO,  Jacobsen DJ, et al. Effects of a 16-month randomized controlled exercise trial on body weight and composition in young, overweight men and women: the Midwest Exercise Trial, Arch Intern Med , 2003, vol. 163 (p. 1343-50)

4. King NA,  Hopkins M,  Caudwell P,  Stubbs RJ,  Blundell JE. Individual variability following 12 weeks of supervised exercise: identification and characterization of compensation for exercise-induced weight loss, Int J Obes Relat Metab Disord, 2008, vol. 32 (p. 177-84)

5. Stensel D. Exercise, appetite and appetite-regulating hormones: implications for food intake and weight control, Ann Nutr Metab , 2010, vol. 57 Suppl 2(p. 36-42)

6. Wing RR. Physical activity in the treatment of the adulthood overweight and obesity: current evidence and research issues, Med Sci Sports Exerc , 1999, vol. 31 Suppl(p. S547-52)

7. https://idmprogram.com/exercise-is-not-total-energy-expenditure/

8. "Exercise—the miracle cure." Informe de la Academy of Medical Royal Colleges. Febrero del 2015.