Caldo limpio súper nutritivo

Detrás de toda buena sopa casera hay un buen caldo limpio repleto de sabor y de nutrientes. Da igual si eres un cocinero experto o si acabas de comprarte el delantal: si haces un buen caldo, la sopa es cosa de niños. 

Haz una buena cantidad de caldo y usa una parte para hacer sopa. El resto puedes ir bebiéndotelo tranquilamente como si fuera té o congelarlo y tenerlo listo para otras recetas. Congélalo en forma de cubitos de hielo y échalos en tus salteados de verduras. Da igual cómo lo uses, pero anímate a hacer este caldo.

Se me olvidaba: todo esa gelatina, ese colágeno que se extrae de los huesos, hace milagros con las articulaciones, la pared intestinal, las uñas, el pelo y la piel. ¡Tira las cremas y ponte a hacer caldo limpio!

 
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Caldo limpio súper nutritivo

TIEMPO TOTAL: 2-12 horas

INGREDIENTES

  • 1 Kg de huesos de caña de vaca o una carcasa de pollo

  • 2 zanahorias con piel cortadas en 3

  • 2 cebollas con piel cortadas en 4

  • 2-3 ramas de apio (hojas y tallo) cortadas en 3

  • 3 dientes de ajo con piel medio machacados

  • 1/2 ramillete de perejil

  • 8-10 granos de pimienta negra

  • 2 hojas de laurel

  • 3 ramitas de tomillo

  • 1 C de vinagre de sidra de manzana (ayuda a extraer los minerales de los huesos)

  • 1 trocito de alga Kombu

  • sal marina o del Himalaya

  • agua hasta llenar la cacerola (4-5 litros)

INSTRUCCIONES

  • Precalienta el horno a 220 ºC y dora los huesos durante 20-30 minutos para mejorar el sabor del caldo.

  • Pon todos los ingredientes (incluidos los huesos) en una olla grande, llena de agua, tapa y espera a que hierva. Cuando hierva, destapa y retira la espuma de la parte superior con una espumadera. Baja el fuego y deja hervir a fuego lento durante 2-12 horas (algunos puristas van hasta 24 horas). Ve añadiendo agua según se vaya evaporando para que queden bien cubiertas todas las verduras.

  • Saca los huesos y tíralos. Cuela el caldo y ajústalo de sal (yo prefiero dejarlo soso para poder cocinar después sin miedo a pasarme de sal). Déjalo templar y mételo en la nevera (hasta 5 días) o en el congelador (hasta 3 meses).