legumbres

Hummus de garbanzos

Sencillo, rápido, eficaz. Así es el tradicional hummus de garbanzos. Lo puedes conservar 3-4 días en la nevera o congelarlo y tenerlo listo para picoteo cuando viene gente a casa. ¡Triunfa siempre! Y yo aconsejo tomarlo con crudités (trocitos de verduras crudas) de pimiento rojo, apio, colirrábano, zanahoria, etc.

Al tomarlo con el pimiento rojo crudo, que tiene más vitamina C que la naranja, absorberás mucho mejor el hierro de los garbanzos. Además, el tahini o puré de sésamo aporta una buena cantidad de calcio. Pero esto solo son detalles sin importancia comparados con el sabor.  

 
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Hummus de garbanzos

INGREDIENTES

  • 240 g de garbanzos cocidos

  • 1 C bien colmada de tahini (puré de sésamo)

  • 1 c de comino en polvo

  • zumo de 1/2 limón

  • 1/3 diente de ajo (no muy grande)

  • sal y pimienta

  • pimentón dulce y un chorrito de AOVE para decorar (opcional)

INSTRUCCIONES

  • Si son secos, pon los garbanzos a remojo la noche anterior con una cucharadita de bicarbonato (el triple de agua que de garbanzos). Cuece los garbanzos en abundante agua hasta que estén blandos (desde 20 minutos con la olla a presión hasta 2 horas en una olla convencional). No eches la sal hasta el final o se te quedarán duros. No tires el agua de cocción.

  • Añade todos ingredientes y tritura hasta que consigas la textura deseada. Si fuese necesario, puedes ir añadiendo un poquito de agua de cocer los garbanzos hasta que esté todo bien triturado.

  • Decora con pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Mung dahl de judías amarillas partidas

La receta que os traigo hoy es una versión de la cocina tradicional india. El ingrediente clave son las judías mungo amarillas partidas, fundamentales en la cocina india y en su medicina Ayurveda, la más antigua del mundo. Una de las razones principales por las que se usa esta legumbre es porque prácticamente no produce gases. No por nada lleva siglos usándose como ingrediente clave en una receta casera (kitchari) tanto para los niños cuando empiezan a comer sólidos como para personas convalecientes por su ligereza y beneficios digestivos (gracias a la gran cantidad de especias entre otras cosas) y por su aporte en nutrientes.

 
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Mung Dahl de judías amarillas partidas

INGREDIENTES

  • 1,5 l de caldo limpio o agua.

  • 200 g de judías mungo amarillas partidas

  • 1 C de comino en polvo

  • 1 C de cúrcuma en polvo

  • 2 c de cilantro en polvo

  • 6 vainas de cardamomo aplastadas

  • guindilla seca al gusto (opcional)

  • 1 C de ghee o aceite de coco virgen extra

  • 4 cebollas grandes

  • 6 dientes de ajo

  • 2 trozos de jengibre fresco (unos 80 g) rallado o picadito

  • 4 zanahorias grandes en daditos

  • 2 tallos de apio en daditos

  • 1 o 2 c de sal marina o del Himalaya

  • 1 c de pimienta

  • 3 puñados de cilantro fresco (tallos picados y hojas enteras)

  • 8 puñados grandes de verdura de hoja verde de temporada: espinaca, acelga (solo lo verde), berza (solo lo verde), etc.

  • zumo de 1 limón

INSTRUCCIONES

  • Lleva el caldo a ebullición en una olla grande y tápalo. Añade las judías amarillas partidas y deja hervir a fuego medio, con la tapa puesta, unos 20 minutos.

  • Mientras, tuesta ligeramente (1 minuto o hasta que suelten sus aromas) las especias en una sartén mediana ya caliente. Añade ahora la guindilla si la usas.

  • Echa el ghee o el aceite de coco en la sartén y sofríe la cebolla con las especias durante unos 10 minutos o hasta que la cebolla esté blandita (remueve de vez en cuando).

  • Añade ahora el ajo y el jengibre y sofríe 5 minutos más. Una vez listo, reserva unas 6 cucharadas soperas para decorar al final.

  • En la olla, tras los 20 minutos de cocción de las judías, echa las zanahorias en dados, los tallos de cilantro picados y la mezcla de cebolla, ajo, jengibre y especias de la sartén (excepto las 6 cucharadas que has reservado).

  • Corta las verduras en tiras (salvo las espinacas: las baby van enteras y las normales, rotas a mano en trozos grandes). Añade más caldo o agua si es necesario y remueve bien desde el fondo de la olla. Si usas hojas verdes duras como berza, kale o repollo, échalas ahora. Si usas espinacas o acelgas u otra verdura fina, no las eches hasta 5 minutos antes de servir.

  • Termina añadiendo el zumo de limón y volviendo a remover.

  • Al servir, adorna con una cucharada de cebolla y especias, hojas de cilantro y una rodaja de limón.

Garbanzos salteados con jamón y espinacas

Este plato es cortesía de mi prima Laura. También es una cocinillas y siempre me está ayudando y dando ideas para compartirlas contigo, pero sobre todo siempre me anima y me apoya en todo lo que hago. ¡Viva mi prima!

Tanto para cena como para el mediodía, este plato está listo en menos que canta un gallo, sobre todo si tienes los garbanzos ya cocidos o si los compras en conserva ;-) Eso sí, si vas a por los de bote, intenta invertir un poquito más y cómpralos ecológicos para que no tengan "guarradillas" añadidas. 

Para una versión vegetariana, sustituye el jamón por alga dulse, que encontrarás en tiendas ecológicas o de comida saludable, o incluso en Internet. Esta alga tiene un aroma ligeramente ahumado y un punto salado marino, por lo que vale también para reemplazar el bacon. Aquí tienes otra receta para usar esta alga, para que luego no digas que no te compensa comprarla porque no le das uso. Jejeje...

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Garbanzos salteados con jamón y espinacas

TIEMPO TOTAL: 20 MINUTOS

INGREDIENTES

  • 400 g de garbanzos cocidos

  • 40 g de jamón serrano (o alga dulse)

  • 2 buenos puñados de espinacas frescas

  • 1 cebolla mediana

  • 2 dientes de ajo

  • 1 c de comino en polvo

  • 1 c de pimentón

  • aceite de oliva virgen extra

  • sal y pimienta

INSTRUCCIONES

  • A fuego suave, pocha la cebolla y los ajos picaditos.

  • Cuando la cebolla coja un color transparente, echa los garbanzos y déjalos rehogando a fuego lento 5 minutos.

  • A continuación, echa el jamón troceado, sube el fuego y remueve durante otros 5 minutos o hasta que los garbanzos estén un poco dorados (sin llegar a quemar la cebolla y el ajo).

  • Retira la sartén del fuego para echar el pimentón y que no se queme. Echa ahora también la pimienta, el comino y la sal (pero CUIDADO con la sal porque el jamón ya aporta sal al plato). Remueve para integrar todas las especias y echa los puñados de espinacas. Tapa y pon otra vez a fuego bajo durante un par de minutos o hasta que la espinaca pierda la firmeza. En función del tipo de cocina y sartén que uses, seguramente ya puedes apagar el fuego antes de echar las especias y las espinacas, pues el calor que tenga será suficiente para que las espinacas se cuezan.